domingo, 10 de octubre de 2010

PROGRAMA D'ACTIVITATS, "ENS DONEM A CONEIXER"


Poc a poc anem fent, una dia darrere d'un altre, continuant treballant.
Pareixia un somni i al final es fa realitat.
És el principi de molt més.
Si vols participar dels nostres projectes, fica't en contacte amb nosaltes.
e-mail: muntanyesdelaguerra@gmail.com

viernes, 8 de octubre de 2010

UNA EXPOSICIÓ ENS VA UNIR. 08-17 MAIG 2009



Ens agrada caminar i pasejar per la muntanya, i varem vore les restes de la nostra Geuerra Civil, abandonats i com si ningú volguera recordar-se d'ells i el que representen.
Varem pendre interès, uns i uns altres ens varem coneixer, unirem esforços i ahí estem.
Ja vorem a on apleguem.

jueves, 8 de abril de 2010

MONCOFA, LOS DIFICILES AÑOS DE LA GUERRA Y POSGUERRA

Muchas veces hemos oído a las personas mayores de Moncofa, comentar sobre lo sucedido en la Guerra Civil.

"Tuvimos que marcharnos, abandonar nuestro pueblo, nuestras cosechas y nos fuimos evacuados a poblaciones de la provincia de Valencia, más o menos cercanas".

"Cada familia llevaba lo que podía, según el medio de transporte que tenia, algunos pocos con un camión, otros la inmensa mayoría, con sus carros llenos, y alguno con un fardo a las espaldas o las mujeres en la cabeza".

"Al finalizar la guerra volvimos y cuando nos dejaron entrar en el pueblo, Dios mío, como estaba, daba miedo, las casas la mayoría casi derruidas, muchas de ellas hechas escombros, no había puertas ni ventanas, estaban arrancadas, era un desastre".

Moncofa, tuvo que ser evacuada de todos sus habitantes a primeros de junio del 38, por la proximidad del frente que se estabilizó en el torrente de Nules, durante casi un año estuvo a la merced de los soldados republicanos que estaban en el frente, utilizaban la población para situarse o abastecerse de todo aquello que podían coger para atrincherarse, o cubrirse en sus posiciones.

Mucha gente del pueblo escondió parte de su ajuar, útiles y herramientas, que no pudo llevarse, en diferentes lugares en sus viviendas, hasta los enterraban en su corral, y así posteriormente recuperarlo. Algunos la minoría, lo consiguen; otros la mayoría, nunca lo recuperaron.

Moncofa, fue doblemente arrasada, unos los republicanos, para refugiarse y los otros las tropas de Franco, no cesaron de bombardearla ya que en ella residía el enemigo.

El casco urbano quedo de la siguiente forma según hemos podido averiguar por documentos emitidos posteriormente por el Ayuntamiento:

“255 casas destruidas totalmente, 200 destruidas parcialmente, 430 menos afectadas, pero ni una sola intacta”.

A todo esto hay que tener en cuenta que el campo fue abandonado precipitadamente, y sus cosechas se perdieron, pasando sus campos de ser fértiles a ser inhóspitas, hay que tener en cuenta que en sus latitudes fue objeto de bombardeos e innumerables escaramuzas de nuestra "Guerra Civil", por lo que tuvo que ser objeto posteriormente de una minuciosa búsqueda de material bélico para retirarlo o desactivarlo.

Algún comentario había entre los ciudadanos en aquellos años, “los niños jugaban a la guerra, con el material que había abandonado por los campos”.

Se tuvo que reconstruir nuevamente, y los campos poco a poco ir trabajándolos y prepararlos para las cosechas que podrían hacerse posteriormente, no fue fácil y más un año de arduo trabajo costó todo ello.

Dinero no había y el que lo tenía era muy poco. La gente sacrificada tuvo que iniciar de nuevo su peculiar calvario trabajando de sol a sol y otros queriendo no podían al estar encerrados por tener ideas o militar en el bando contrario a los vencedores.

Las penalidades no hicieron más que empezar, sus habitantes han sufrido lo insufrible, con una gran cantidad de dificultades ocasionadas ahora, por las inclemencias del tiempo.

Riadas, heladas, huracanes y por los temporales que llevaban las aguas del mar, tierra a dentro, inundando los campos con sus cosechas.

En fin en los años de la posguerra se han visto y pasado penosas calamidades, que han hecho curtirse a sus ciudadanos, trabajando y sacrificándose para seguir adelante y sobrevivir a los difíciles años del hambre.Unos se quedaron y otros decidieron abandonar su pueblo, y emigrar.

domingo, 4 de abril de 2010

LOS BUNKERS DE NULES



Para ver el artículo relacionado sobre los Bunkers de Nules,
entrar en:

LERMITAMON



Nules fue conquistada por las tropas franquistas el 8 de julio de 1938, y su frente se estabilizó en dicha zona hasta finalizada la Guerra Civil. en julio del 39

Según he podido leer y para comentar dicho acontecimiento podemos tener como referencia:

El 30 de junio, la IV División de Navarra ocupa el macizo de Artana y se desplaza a Betxí y Villa-Vella.
El 1 de julio, es ocupada Betxí por la 55 División, tras una férrea resistencia.
El 3 de julio, ocupan el cruce entre la carretera de Artana y vila-Vella.
El 4 de julio, se Ocupa Artana y toma la vertiente nNorte del Vértice Punta, al oeste de Vila-Vella.
el 5 de julio, se corona el Puntal,, y al mismo tiempo ocupan Burriana y llegan hasta Mascarell.
El 6 de julio, se ocupa el Puntal y se estabilizan en la Serra d'Espadà por las divisiones 84, 4 y 55
El dia 7 de julio, se ocupan las poblaciones de Vila-Vella i Veo.
El 8 de julio, es ocupada Nules por la 83 división.
Los Generales Aranda y Garcia Valiño, se estabilizan en éste frente, siendo muy dificultoso su avance debido a las línes defensivas realizadas por las tropas de la república en la Línea XYZ
El 31 de diciembre, es tomado el Castillo de la Vall d'Uixó, tras innumerables intentos.
Fechas podríamos poner muchísimas, pero a lo largo de nuestro recorrido en éste blog, iremos insertando nuevos artículos, que nos llevaran a conocer un poco mejor lo que ocurrió en aquellos momentos.
Estas edificaciones fueron realizadas por las tropas franquistas (1ª Cía de la FET y la JONS- MARIN) "División del Tte. General Ricardo Rodo, según he podido rastrear, todo ello para contrarrestar los ataques del frente republicano, que se habian estabilizado a la altura del totrente de Nules gracias a las ramificaciones de la línea XYZ, que fué diseñada bajo las órdenes del General Manuel Metallana a principios del año 1938, para salvaguardar de la Ciudad de Valencia, que fué la Capital de la República durante aquellas crueles fechas.
Siendo su recorrido desde Almenara hasta Santa Cruz de Moya (Cuenca), y en el que según consta llegaron trabajar para su contrucción cerca de 20.000 personas, llegando a ocasionar cuatro veces más bajas a las tropas franquistas, que sufrieron las tropas republicanas que estaban atrincheradas en ellas.

Con éstos artículos solo pretendemos dar a conocer lo ocurrido en aquellos tiempos, sin pensar ni en ganadores ni perdedores, ya que muy sinceramente creemos, que todos sin excepción , hemos sido unos grandes perdedores.
Debemos respetar y cuidar aquel patrimonio para que sean punto de reflexión para las presentes generaciones y que no vuelvan nunca jamás, acontecimientos como aquellos.
Cuando se terminanan las palabras y el diálogo, hay que volver a empezar de nuevo, así hasta llegar al acuerdo final o consenso.

Escrito por: Pepe Franch, componente de la A.C. "Muntanyes de la Guerra"

Webs relacionadas:
Wikipedia
Archivo linea xyz-II
La linea XYZ en el Alto Palancia
C.V.C estudio, Conservación del patrimonio histórico militar de la Guerra Civil 1936/1939
Revista Abril nº 116 "TTe. Genral Ricardo de Rada"

martes, 30 de marzo de 2010

LAS TRINCHERAS DE VILLAMALUR (28.03.10)


A pesar del húmedo invierno los pinares de Villamalur tenían muy mala cara. El frío y el viento han causado estragos entre los pinos blancos, que manifiestan claramente su desacuerdo con las bajas temperaturas que durante estos meses hemos venido sufriendo. Ramas tronchadas y árboles arrancados por el vendaval acampan por doquier en un monte en el que la prevención es nula, ningún tipo de mantenimiento se observa, y montones y montones de yesca acumulada esperan los vientos de poniente estivales a los que con toda seguridad acompañará, más pronto que tarde, el fuego destructor que lo arrasará todo, entonces la Administración por fin gastará ingentes sumas millonarias en movilizar recursos para apagar el infierno desatado en un horror que se hubiera podido evitar con una milésima parte de esfuerzo previsor. Quisiéramos equivocarnos, pero…en fin, vamos a lo nuestro.

El pasado domingo 28 de marzo pudimos DISFRUTAR, con letras mayúsculas, de lo que sólo el trabajo callado y anónimo de almas inquietas y amantes de su entorno son capaces de realizar: la restauración y adecuación de las trincheras de la Guerra Civil en el monte del Cabezo de Villamalur. Sensacional trabajo a la par que frágil, no tanto por el hecho de sus formidables estructuras levantadas con piedra seca, es decir sin la utilización de ningún material de cohesión en trincheras, muros y parapetos, como por la visita de gentes indeseables que pisoteando más de la cuenta puedan ir arruinando lo que el paso del tiempo parece haber respetado, sin duda por la maestría en la ejecución de la obra. No sólo el tiempo ha considerado el conjunto arquitectónico, sino también el enemigo, pues una de las cosas que llama poderosamente la atención es la entereza de sus estructuras en medio de un agreste paraje que, además de su fantástica belleza, fue el escenario de una de las más violentas y crueles batallas de nuestra Guerra. Por ello es tremendamente extraño que ni la artillería ni los bombardeos aéreos dañaran este enclave de la llamada línea XYZ.

La población de Villamalur fue tomada el 24 de julio por fuerzas de la 1ª División nacionalista, que tras desplomarse la resistencia en la bolsa de Rubielos y después de un penoso avance durante meses de combates consiguió entrar en la población tras descolgarse a través de la zona de Tales. Enfrente tenían las Brigadas Mixtas 116, 117 y 118, que conformaban la 25 División republicana, la cual ocupaba las posiciones del Cabezo entre otras del sector. Al día siguiente, 25 de julio, el Ejército del Ebro cruzaba sorpresivamente el río y la 1ª División era requerida con urgencia para actuar en aquel otro escenario. Desde ese momento Villamalur quedaba guardada por la 108ª División nacional, que en días sucesivos penetraría a través de la zona denominada Pinares de Villamalur para formar una línea de resistencia estable más allá del vértice Cabezo, ahora ya en manos franquistas, durante el resto del conflicto.

La perfecta conservación de las trincheras del Cabezo parecen denunciar que fueron precipitadamente abandonadas ante el peligro de copo por parte de las fuerzas fascistas, y por ello no debieron de sufrir grandes desperfectos. Este hecho nos permite disfrutar de su contemplación y viajar con la imaginación a aquellas trágicas jornadas protagonizadas por unos hombres a los que les tocó protagonizar tan tristes episodios de nuestra historia contemporánea.

Ernesto Zarzoso, Javi Guerra, Pepe Franch y el que estas líneas escribe, tuvimos un recuerdo para todos ellos, anónimos y, porqué no decirlo, ayudamos a la conservación de este precioso enclave recolocando alguna que otra piedra desmoronada. Enhorabuena a quienes han hecho posible su recuperación. Municipios con muchos más medios deberían tomar ejemplo.

¡DISFRUTADLO!

Texto: Juan Fco. Fuertes Palasí

Fotos: Pepe Franch

Es un artículo para conocer más sobre las Montañas de la Guerra ,"MUNTANYES DE LA GUERRA" Asociación Cultural, Centre d'Estudis de la Batalla de Llevant.

martes, 1 de diciembre de 2009

LATA DE LECHE CONDENSADA “EL NIÑO”. TRINCHERAS DE LA RIERA, NULES

La alimentación del soldado durante las jornadas de combate se limitaba a una ración de circunstancias, siempre restringida por las necesidades del momento.
Las tropas andaban siempre en movimiento y las cocinas quedaban en retaguardia, de modo que cuando el avance o la retirada se detenían y el frente quedaba estabilizado, aún por unas pocas jornadas, el rancho era transportado hasta primera línea a lomo de los mulos.
Ello era motivo para que en no pocas ocasiones las comidas llegaran tarde o frías, o incluso no llegaran, por lo que no había ningún tipo de horario para realizarlas.
Ante este tipo de eventualidades siempre se echaba mano de las latas de conserva, latas que el combatiente para afrontar una o varias jornadas de lucha estaba obligado a cargar, por su propio interés, con las estrictamente necesarias, evitando pesos y bultos inconvenientes que le dificultaran la movilidad; por otra parte, el continente no podía más que ser enlatado (el embutido era un auténtico lujo) por la evidente funcionalidad del recurso.
Son abundantes los testimonios de soldados que cuentan como eran enviados al combate con algunas decenas de cartuchos, un par de granadas de mano y una simple lata de sardinas, bajo las gélidas estepas turolenses o en el tórrido verano mediterráneo. Y es que la lata de sardinas o de carne y el bote de leche condensada fueron los inseparables recursos en la ingesta de los combatientes durante nuestra Guerra Civil, productos que proporcionaban un mínimo y necesario aporte energético y proteico.
Ante estas limitaciones alimenticias durante las acciones bélicas, a menudo había que echar mano de lo que el inmediato entorno (o la rapiña) ofrecía: bellotas, almendras, aceitunas, algarrobas… y cualquier soldado medianamente prevenido llenaba su mochila de este tipo de complemento alimenticio para poder ir tirando hasta que el rancho llegara.
Alrededor de las trincheras aparecen todavía multitud de restos de aquellos alimentos enlatados que con profusión calmaron el hambre más acuciante de los soldados en primera línea. La lata de sardinas de la fotografía, junto con otras muchas similares, apareció en el término de Caudé (Teruel) a lo largo de un murete en el que la tropa se debió de dar un “banquete” a resguardo de las vistas enemigas. Además de la fecha de envasado de la conserva -1937- en la lata aparece la inscripción “Importe d’Espagne”, leyenda muy frecuente entre los enlates de sardinas, pues durante los años treinta buena parte de la producción conservera era exportada a Francia.
Otro de los restos hallados en el término municipal de Nules (Castellón) pertenece a una lata de leche condensada “El Niño”, que junto con la marca “La Lechera” fueron las conservas de este tipo que más abundaron en los frentes.
Tratar de dilucidar a cual de los bandos perteneció es algo más complicado, pues aunque ambas conservas fueron producidas en la zona cantábrica, ésta permaneció en manos de la República hasta bien avanzado el mes de octubre de 1937, por lo que la existencia de productos alimenticios de aquella región almacenados y distribuidos posteriormente pudo perfectamente alcanzar fechas más tardías.

Juan Fco. Fuertes Palasí

Publicado el 22 DE NOVIEMBRE DE 2009en lermitamon

viernes, 20 de noviembre de 2009